Medalla de plata, acuñada en 1825 para celebrar la llegada del Libertador a la ciudad de Chuquisaca, entonces «Alto Perú» (hoy Bolivia). Por Víctor Torrealba

Luego de su visita triunfal a Potosí (Potosí es una ciudad del altiplano meridional de Bolivia) , Bolívar emprendió viaje rumbo a la recientemente denominada ciudad de Sucre, donde recibió el agasajo y cumplidos homenajes de la sociedad chuquisaqueña que también preparó con todo lucimiento la recepción al Libertador. Son notables los homenajes que recibió del Cabildo Eclesiástico y el solemne Tedeum celebrado en la Catedral Metropolitana.
Bolívar hizo su entrada triunfal en Chuquisaca el 3 de noviembre de 1825, y allí permaneció más de dos meses, pues el 10 de enero de 1826 salió hacia Lima por la vía de Oruro y Tacna. El Cabildo Secular encargó la acuñación de una medalla en la Casa de Moneda de Potosí para inmortalizar su gratitud y su paso por la Capital de la República. No conocemos ninguna pieza en oro, pero es muy probable que se haya acuñado en este metal para los principales obsequios. Las piezas de plata y cobre son exactamente iguales en módulo a la medalla potosina y utilizaron el mismo punzón del busto de Bolívar de esta medalla para el anverso de la pieza chuquisaqueña, la misma que lleva la leyenda: “Padre de la Patria Simón Bolívar”.
En el reverso se puede apreciar una hermosa alegoría clásica latina de los dioses Marte y Belona sosteniendo una corona de laureles, cada uno de ellos en torno al globo terráqueo donde se aprecia el Nuevo Mundo. Al contorno, la leyenda: “La gratitud de Chuquisaca a su Libertador 1825”. En el anverso aparece la efigie del Libertador mirando a la derecha, con la leyenda: «Padre de la Patria Simón Bolívar».
Esta es una de las más tempranas representaciones del medallística potosino Pedro Venavides.

