Bélgica hace obligatorio el redondeo y limita el uso de calderilla en la circulación


Imágenes por cortesía de la Comisión Europea.

La práctica belga de redondear las compras en efectivo al incremento de 5 más cercano, reduciendo aún más el uso de monedas de 1 y 2 céntimos, es ahora obligatoria, más de cinco años después de que se iniciara una aplicación suave de la práctica. Imágenes por cortesía de la Comisión Europea.

Bélgica se convirtió el 1 de diciembre en el último país de la eurozona en el que los comerciantes están obligados a redondear todas las compras en efectivo al incremento de 5 más cercano.

Aunque el redondeo de las compras en Bélgica es una práctica habitual desde el 1 de octubre de 2014, no era obligatorio hasta ahora.

El redondeo se implantó para reducir la demanda de las monedas de 1 y 2 céntimos, cuya fabricación cuesta más que su valor nominal y que pesan en los bolsillos y monederos.

Muchos ejemplares no se recirculan, según la Oficina Económica de Bélgica, en https://economie.fgov.be/en.

Las monedas de 1 y 2 céntimos seguirán siendo de curso legal. No se retirarán de la circulación ni perderán su valor.

Las empresas no podrán negarse a aceptarlas como pago, siempre que se utilicen en una cantidad razonable (máximo 50 monedas por pago).

Asimismo, los consumidores no pueden rechazar las monedas cuando las reciben en el cambio, hasta la cantidad máxima.

Además de Bélgica, Finlandia, Irlanda y los Países Bajos han desaconsejado el uso de las monedas más pequeñas y también redondean al incremento más cercano de cinco céntimos.